Saltear al contenido principal

Proyecto apoyado por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes

Sci-Fi-O-Rama, de Kilian Eng

Entendemos en nuestro mundo moderno la palabra Avatar como el de una manifestación de nosotros mismos dentro de un ambiente virtual. El poder tomar un rol y jugar con él es parte del desarrollo lúdico del niño y es importante para su desarrollo. Jugar a policías y ladrones, al detective y otros juegos donde “fingimos” que somos alguien más aplica el mismo principio.

Pero la raíz de la palabra viene de más atrás; la raíz es del sánscrito e indica la encarnación de un dios en un ser viviente. No siempre un ser humano. Es curioso como le dimos el mismo nombre a nuestra manifestación dentro de los videojuegos y ambientes virtuales, como si fuéramos dioses encarnando en ese mundo. Si consideramos que suelen ser ambientes donde si mueres solo regresas a un punto guardado previamente, se podría decir que en efecto, para ese ambiente somos dioses encarnando en él.

Dead Lilies, de Boti Harko

Podríamos considerar el horror en una situación derivada del concepto si encontráramos “algo” que radica en nuestra realidad como un avatar, que no importa lo que hagamos es indestructible y no obedece las reglas en las que vivimos, algo así como un dios viviente. El otro lado de este concepto es cuando una persona se queda atrapado en un mundo virtual en su avatar sometido a las reglas de ese mundo y quizás ya sin la habilidad de regresar después de la muerte.

Existe una tercera opción que es en la que un personaje de videojuego se da cuenta que no es real. En todos ellos nos enfrentamos con una situación donde un juego se vuelve demasiado real para los que lo experimentan.

Portada de John Higgins para el libro de Richard Cowper, Time Out of Mind

La primera película que narra ese concepto que yo recuerde es Tron (Steven Lisberger, 1983), donde el protagonista es atrapado dentro de un mundo virtual donde los juegos se vuelven mortales.

Hablando de juegos, tenemos Jumanji (Joe Johnston, 1995), donde el juego invade la realidad y hay que jugarlo para sobrevivir. No podemos olvidar la famosa Avatar (James Cameron, 2009) donde el protagonista puede mover su mente a un cuerpo artificial que le permite interactuar con los nativos de un mundo lejano.

En la tercera opción tenemos Nirvana (Gabriele Salvatore, 1997), donde un programador de videojuegos descubre que el protagonista del mismo ha tomado conciencia y le suplica que termine su existencia de morir y repetir escenarios.

Still de No Game No Life, de Nogemu Noraifu (2014)

El anime también discute sobre los impactos de los juegos en la vida diaria, Summer Wars (Iqura Sugimoto, 2009) es un excelente anime sobre este tema. También sobre este recurso del que se queda atorado en una realidad virtual con historias como Log Horizon (Mamare Touno, 2010) o Sword Art Online (Shou Watanabe, 2012). En No Game, no Life (Nogemu Noraifu, 2014), dos hermanos son transportados por algo que parece ser Dios a un mundo remoto a jugar juegos contra otras especies.

Arte conceptual de John Carter de Marte (Edgar Rice Burroughs, 1912)

En las novelas de ciencia ficción tenemos las clásicas como John Carter de Marte (Edgar Rice Burroughs, 1912), donde el protagonista es “transportado” a un Marte de otra época en el que existe todavía vida, por las habilidades sobrehumanas que desarrolla se podría considerar el rol del avatar en juego.

“The player of Games” (Ian M. Banks, 1988) es una novela de ciencia ficción ubicada en un futuro lejano donde ya no existe propiamente un gobierno; todo es dirigido por “La Cultura”, una sociedad utópica donde no existen ya los problemas y todos los seres que la conforman pueden buscar realización en lo que consideren mejor para ellos. El protagonista es un jugador experto que es contratado por la Cultura para viajar a un planeta que se ha opuesto a formar parte de ellos; jugar “El Juego” que ellos usan para determinar la ubicación social de todos sus miembros y así volverse rey de ellos y poder integrarlos pacíficamente en la Cultura. Sobra decir que el juego es algo más que un simple juego y para poderlo jugar se requiere pensar de modos no convencionales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PGlmcmFtZSBzcmM9Imh0dHBzOi8vd3d3Lmdvb2dsZS5jb20vbWFwcy9lbWJlZD9wYj0hMW0xOCExbTEyITFtMyExZDYwNDQuMjc1NjM3NDU2ODA1ITJkLTczLjk4MzQ2MzY4MzI1MjA0ITNkNDAuNzU4OTkzNDExNDc4NTMhMm0zITFmMCEyZjAhM2YwITNtMiExaTEwMjQhMmk3NjghNGYxMy4xITNtMyExbTIhMXMweDAlM0EweDU1MTk0ZWM1YTFhZTA3MmUhMnNUaW1lcytTcXVhcmUhNWUwITNtMiExc2VuITJzITR2MTM5MjkwMTMxODQ2MSIgd2lkdGg9IjEwMCUiIGhlaWdodD0iMTAwJSIgZnJhbWVib3JkZXI9IjAiIHN0eWxlPSJib3JkZXI6MCI+PC9pZnJhbWU+
CONTACT US
COMPANY NAME
221, Mount Olimpus, Rheasilvia, Mars
Solar System, Milky Way Galaxy
+1 (999) 999-99-99
Thank You. We will contact you as soon as possible.
CÓMO ESCUCHAR
Puedes escucharnos aquí, en nuestro sitio, o en iTunes, Soundcloud y en varias apps de podcasts.

También escúchanos en vivo por Bizarro.fm, Radio ILCE y Concepto Radial

entra a nuestras redes sociales
 
CÓMO ESCUCHAR
Puedes escucharnos aquí, en nuestro sitio, o en iTunes, Soundcloud y en varias apps de podcasts.

También escúchanos en vivo por Bizarro.fm, Radio ILCE y Concepto Radial

entra a nuestras redes sociales